lunedì 18 dicembre 2023



3. El mensaje

 

El 17 de enero del 2021 fue un dia especial y estos fueron algunos de los mensajes recibidos,

“Dios te entregará una alegría que aplastara todo aquel sufrimiento que has vivido. Se paciente”.

 “El que persevera alcanza y el que espera en Dios vencerá

 “Puede que no te haya gustado el final pero Dios te dará un hermoso comienzo”

 “Nada está perdido, lo que sucede es que estoy haciendo cambios en tu vida”

Esa noche lloraba desconsoladamente. Sentía que las fuerzas se me estaban acabando. Me parecía estar en una especie de callejón sin salida,  me estaba dejando ir. No tenía más ganas de luchar. Hasta ese momento había sido fuerte aceptando con resignación las grandes pruebas que me estaba poniendo la vida pero aquella  noche había llegado a un punto donde sentí que todo se me desmoronaba ante mis ojos, viendo la oscuridad total. He dejado salir todas mis emociones a través de aquellas lágrimas de dolor y  desesperación. Era  muy angustiante  para  mí  la situación por la que estaba atravesando en ese momento. Me sentía abandonada. Me sentí en la miseria total de pensar que a nadie le importaba lo que me estaba pasando. Parecía que a nadie le importaba mi dolor y mi agonía.

De repente en medio de tanto dolor y tristeza algo  sucedió. Un rayo de luz  parecía  finalmente  asomarse por mi ventana y de manera inesperada llegó a mí en ese mismo instante un mensaje. Era un mensaje vía whatsapp. Me di cuenta que no  lo tenía en mis contactos. No tenía la menor idea de  quién  era. Para salir de mis dudas y curiosidad  voy de inmediato a ver el contenido de aquel  mensaje. Cuando leí  aquel mensaje una sonrisa se asomó tímidamente en mi rostro. Esta persona me estaba contactando por el anuncio que había publicado en  internet, estaba necesitando  una persona  para asistirle en casa. En aquel momento no tenia un trabajo estable que me permitiera salir de aquella pesadilla. Gracias a este mensaje podría salir finalmente de aquel lugar  oscuro  y ver finalmente la luz al final del túnel. Mi marido  abusaba del alcohol pero las cosas habían empeorado con la pandemia y yo  tenía que pagar con su maltrato físico y psicológico. Era una verdadera pesadilla. 

 Tuve que soportar las amenazas y humillaciones también por parte de su familia. Un día su hermana me tiró la basura encima mientras sus padres miraban en silencio el gran espectáculo.

Recuerdo que en una de aquellas discusiones donde también intervinieron su familia le dije que Dios estaba mirando todo lo que estaba sucediendo y el papá de mi ex marido dijo en ese momento con un tono burlón “no metas a Dios en esto” en el único amigo que yo confío es en este perro que tengo aquí conmigo.” Irónicamente este perro moriría meses después a causa de la picadura de una serpiente que lo atacó mientras hacía con él una caminata en montaña.

A veces las personas dicen cosas sin saber el peso de las consecuencias de sus palabras. Se imaginan  estar en el balcón gritando desesperadamente por ayuda porque  el papá de tu  marido quiere golpearte y ver que los vecinos no hacían  nada.

Por un tiempo tuve temor por mi vida pero gracias a Dios no perdí la fe en que Dios estaba protegiéndome y no iba a permitir que nada malo me sucediera.

El papá de mi ex marido era un carnicero así que se entendía muy bien de cuchillos y además tenía una selección de cuchillos muy afilados en casa.

Se pueden imaginar el terror con el que  vivía en aquel lugar. Aquella vez que intentó su padre y también el marido de su hermana golpearme grité como nunca lo había hecho en mi vida. Todo el vecindario me escuchó.

 Gritaba por ayuda pero también gritaba basta basta era suficiente basta yo no podía más. Solo pude gritar por la ventana a los vecinos que llamaran a la policía quienes finalmente se decidieron a llamarla. Minutos mas tarde  llegó al lugar pero no hizo nada al respecto.

Si no me quité la vida en aquel tiempo fue por mi gran fe y si no hubiera sido por mi fe probablemente no estaría aquí ahora para contarlo.

Mi marido me golpeaba y luego decía que era mentira que todo me lo había inventado. Llamar a la policía resultaba siempre inútil. Las autoridades italianas habían decidido hacer como la canción de  Shakira, se hicieron los ciegos, los sordos y los mudos. Quizás  ser extranjera no me ayudaba mucho, parecía que todo estaba en mi contra. La única amiga que tenía me dio también la espalda y me bloqueó de whatsapp quedándome totalmente sola. Había ido a la policía a denunciar que mi suegra me había amenazado de muerte y que mi marido me golpeaba. Le di el número de mi amiga quien tenía conocimiento de lo que sucedía pero mi amiga se enojó y me bloqueó y fue a testificar en mi contra. Todos mis gritos de ayuda fueron inútiles, nadie me ayudó.

 Tuve que ver las miradas frías e indiferentes de muchas personas. Por cuestiones legales tuve que esperar un tiempo hasta que se organizara todo lo del divorcio mientras tanto debía soportar la locura de aquel hombre.

En una situación así es  fácil que te pasen por la cabeza las desesperadas ganas de morir. Muchas veces pensé cuál sería el mejor modo de hacerlo. Pensé que podía irme a la montaña y morir allí de hambre lentamente, también pensé que podía tirarme de un puente asi seria mas rapido y menos doloroso. Son pensamientos que me acompañaron por mucho tiempo y que te llegan en momentos de mucha desesperación. Solo quieres escapar y que te dejen en paz. 

A veces los milagros ocurren cuando menos lo esperas o quizás cuando más lo necesitas.

En aquel momento, para mí aquel mensaje vía whatsapp era una especie de bendición divina que había llegado a mí para ayudarme a salir de la difícil situación en la que me encontraba pero al parecer había algo mas.

 Continua...

 

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